¿Por qué me alejé de las redes sociales?

Llevo unos meses reflexionando sobre las redes sociales, por qué me he alejado de ellas (que no abandonado como me escribe preguntando alguna gente), y esta es una entrada sobre ello. Vamos, que es largo y son las 2 de la mañana.

Por dejarlo claro, no considero WhatsApp, Messenger ni demás apps de mensajería como redes sociales. No sufren el requisito principal para ser considerado así: no hay filtrado. Youtube es un caso especial, luego hablaremos de ello. Igualmente en esta entrada hablo de mi experiencia personal, no tiene porque coincidir con la tuya.

Empezaré confesándote que tengo un rechazo profundo a que me manipulen. Aunque me gusta hacer las cosas a mi manera no soy un maniático del control. Y sin embargo cada vez me asquea más como tratan de manejarme y utilizarme en las distintas plataformas, principalmente en las más populares que son Instagram, Facebook y Twitter. Son las 3 que tenía instaladas en el móvil y ahora solo me queda una. Al final te cuento cuál. 

Yo soy fotógrafo y profesor de fotografía, ya lo sabes. Como tal, parte de mi tiempo lo dedico a disfrutar y aprender del trabajo de otros artistas del tipo que sea, cuanto más amplio sea el espectro, más inspiración encuentra un creativo. Y ese ha sido desde hace años uno de mi problemas principales con este tipo de plataformas. El circulo con el que te conecta se ha ido reduciendo año tras año hasta que al final solo ves un tipo de contenido concreto y muchas veces de las mismas personas. Una vez que el famoso 'algoritmo' cree saber lo que y quién te interesa, te bombardea sin medida con ese tipo de contenido una y otra vez y no te deja escapar. La burbuja se va haciendo cada vez más pequeña hasta que empezaba a ser asfixiante para mi.

¿Qué es eso del algoritmo? Pues algo necesario, me temo, querido amigo. Cuando estas plataformas empiezan a acumular millones de usuarios y cada uno de ellos colecciona (si, exacto) miles de followers que además se siguen unos a otros, un algoritmo es esencial para que cada vez que entres a la aplicación sea posible enseñarte una muestra de lo más representativo de esos miles de seguidores. Es imposible enseñarte cada una de las novedades independientes de cada uno, desde el momento en el que sigues a más de 50 personas. El problema es que todo se ha descontrolado. Dicho por uno de los mismos creadores de uno de esos algoritmos: Hace tiempo que perdimos el control sobre el algoritmo que gestiona el contenido, evoluciona por si mismo y toma sus propias decisiones. 

¿En base a que? Pues todo lo que sabe de nosotros, que es mucho: lo que te gusta, lo que te interesa, tu estado de ánimo, el tiempo que pasas mirando la pantalla, dentro y fuera de la app, mirando tu propio perfil, el de otro usuario concreto (si, stalker de exes, lo saben😋 ), el tiempo que te detienes en una foto sin entrar a verla, las fotos a las  que si entras, las que das like, las que miras pero no das like… Vamos, se monitorea TODO tu comportamiento y nuestro amigo algoritmo se hace una experto de lo que está seguro que te gusta. Lo tiene tan claro después de un tiempo de uso, te conoce mejor que tu madre y solo te enseña ese tipo de contenido. Muy poco más. 

¿Por qué? Porque quiere que pases el máximo tiempo dentro de la app viendo esas cosas que te gustan, en mi caso fotografía de paisaje, en tu caso pueden ser videos de gatitos y a otro lector, las fotos de pies en acantilados o en la playa (que ya pasaron de moda). Entre todo ese contenido que "te gusta" y que te mantiene horas pegado al móvil, te cuela publicidad sin ton si son, más o menos obvia. La publicidad puede no ser un problema; parece poco precio a pagar por tantas horas de diversión gratis, al fin y al cabo no pagamos un duro por estos servicios que nos dan tanta "conexión con los demás", pero debes ser consciente de que eso es lo que verdaderamente manda aquí, una vez más, el dinero, los anunciantes, las visitas a los anuncios y sobre todo la hipersegmentación que venden a esos anunciantes. Pueden vender tu afición a la playa o a las flores o a la geología o cualquier otra cosa, basada en las fotos que te gustan, las que das like o en las que te paras a mirar durante ese segundo y medio más de la media. Pueden vender tu pequeña depresión post ruptura a un terapeuta que busca clientes o aun laboratorio que vende Diazepam, simplemente porque sabe que te has detenido en algunos post que hablan sobre superar una ruptura, has dado like a una foto que tenia un texto sobre la felicidad de estar solo y a una foto de una espalda de una chica de precioso pelo largo mirando al infinito en actitud contemplativa ante el futuro. Porque, si, querido amigo, el algoritmo sabe leer, los textos y las fotos. Sabe perfectamente lo que dicen las imágenes con texto, no solo el texto que lo acompaña, y sabe qué ilustran las fotos hasta niveles muy profundos. La tecnología de reconocimiento de imágenes ha avanzado más en los últimos 5 años que en los 20 anteriores.

¿Da miedo? Pse... como yo los últimos años, puedes pasar de todo, usarla, echar un rato y ver lo que publican tus conocidos y, si tienes suerte, esperar a que el algoritmo te enseñe algo de alguien a quien realmente conoces y te interesa lo que publica. Esa es la ausencia total de control sobre lo que veo y de quién.

Teniendo una profesión creativa, para mi es importante mantenerme despierto e inspirado, leyendo, viendo cine, viendo trabajo de un pintor, de una bailaora de flamenco, de un físico de partículas, de un dibujante de comics y de un fotógrafo de bodas por igual. El algoritmo no te da diversidad, sabe que no funciona y que corres el riesgo de aburrirte después de ver unas pocas publicaciones que no te interesan y cerrar la app. Vamos a lo seguro y los experimentos con gaseosa; te bombardea con lo que sabe a ciencia cierta que te gusta aunque tu circulo de exposición se haga cada vez más y más pequeño. 

Esta razón en si misma ya es suficiente para que me haya cansado, aburrido y a veces hasta enfadado, y me haya alejado poco a poco y sin darme demasiada cuenta de todas ellas pero hay algunas más. 

La necesidad de aprobación puede llegar a ser un problema si no tienes la cabeza en su sitio y me temo que en este tema no cuenta la edad. He visto a conocidos y alumnos abandonar su afición a la fotografía desilusionados porque su trabajo, simplemente al inicio, no tenia la audiencia, likes, en definitiva aprobación que esperaban/deseaban. Sin dar tiempo a mejorar disfrutando, lo quiero ahora, lo quiero ya, quiero ser influencer y viajar por el mundo como esos guapos que veo una y otra vez. Me recuerda al meme de "cuanto lo ves por internet/cuando te llega por Ali-express". Esto tiene que ver con la cultura con la inmediatez en la que estamos inmersos pero tiene más que ver con la condición psicológica humana y su necesidad de aceptación y validación. En una tribu de 50 personas una joven busca la aceptación y los likes de 20 jóvenes de su edad y puede lidiar con las atenciones de 15 y con los desaires de otros 5. Para lo que nadie nos ha preparado es para soportar 2.000 o de 1.000.000 de conexiones interactuando con nosotros en cada una de nuestras publicaciones. Puedes pensar que si, pero la realidad es que afecta, poco a poco y sin darte cuenta. Y puede hacer que te sientas alegre por que una publicación ha gustado mucho, y es genial. Lo que es terrible es que todo esto pueda hacer que te sientas mal cuando algo que publicas ha tenido una atención miserable o incluso has recibido un mal comentario (aunque en general la gente es bastante amable en mi rama, quizá demasiado y ese es otros de los problemas). La capacidad que tiene una app de hacerte sentir mal es otro motivo por el  cual poco a poco me he ido alejando. 

Respecto a la amabilidad de la gente en los comentarios es que básicamente nadie quiere enfadar a nadie porque lo que quiero es que vengas a mi perfil y des like en forma de agradecimiento, ya sabes como va esto, feedback. Puede que la foto ni me guste ni la haya mirado con detenimiento pero comentar es la clave para atraer usuarios a tu perfil y que te lo agradezcan en modo de like/comment. Porque esto es un juego en el que es imposible aprender nada, es un juego de coleccionar cifras. ¿Y para qué? Algunos piensan que van a hacer fortuna cuando lleguen a tener miles de seguidores y las ofertas de las empresas lloverán. Otros que les ayudará a dar un empujón a su empresa al hacerla más "social", otros simplemente lo hacen por diversión, afán de coleccionismo, "estar presente, porque ahí es donde hay que estar" o por parecerse a ese usuario que te flipa y te tiene obsesionado. Sea como fuere, todos tienen razón y a la vez todos pierden el tiempo en la mayoría de las ocasiones. Los casos de éxito en las redes sociales existen y van ocurriendo, pero me recuerda un poco a la cantidad de actores que pasean por los castings de Hollywood y los que realmente acaban ganándose la vida como actores con nombre y apellidos. Y no me refiero ni siquiera al nivel de Leonardo DiCaprio o Will Smith, simplemente ser como J. K. Simmons o similar. Lo que te puedo contar por experiencia es que con miles de seguidores te llegan muchas ofertas de pantis, chandals, barras de chocolate, auriculares o lo más descabellado que me ha ocurrido: bolas de cristal sopladas con parte de las cenizas del fallecido incinerado para llevarlas conmigo en mis viajes y hacerles fotos en lugares bonitos como parte del paquete ofrecido a la familia porque "al muerto le habría gustado mucho ver esos paisajes cuando estaba vivo..." De repente me he acordado de Amelie y los enanos de jardín. Pero deja que te diga que las historias de éxito que conoces y te inspiran para seguir acumulando seguidores tienen más que ver con el talento y la capacidad de trabajo que con el numero de seguidores posterior. Primero la creatividad, la imaginación, la chispa de genialidad, y las incontables horas de trabajo para luego llamar a todas las puertas que se te presenten y decir que si a todas las oportunidades. Los seguidores y likes deberían ser la última de tus preocupaciones y no la primera. Ya sabes eso de construir la casa por el tejado. 

Tampoco quiero sonar desagradecido y no quiero parecer el amargado de turno insatisfecho porque nadie valora su trabajo, totalmente incomprendido porque "nadie tiene ni idea de nada". Mis redes sociales funcionan muy bien, muy por encima de la media y en momentos puntuales me ha ayudado a conseguir algunos objetivos. Y te puedo decir que, nos guste o no, los seguidores en las redes sociales son, por desgracia, una tarjeta de presentación muy valiosa en según que casos. Siento que no debería ser así pero las empresas encuentran muy fiable ese dato y miran con buenos ojos una propuesta si viene de un profesional muy aceptado por su comunidad. "Si tiene muchos seguidores será que es bueno". Fin de la historia. 

Twitter merece una mención diferente porque aunque hay muchísima fotografía y filtra de maneras diferentes, a veces más efectiva, tiene la capacidad de sacar lo peor y más inmunda ponzoña del ser humano y es simplemente porque, de nuevo, el algoritmo, solo te enseña lo que cree que te interesa. Twitter se alimenta del odio que genera principalmente la política/sociedad aunque la mugre se extiende a casi cualquier tema. Crea bandos y te coloca en uno de ellos sin darte cuenta y te abruma y radicaliza con publicaciones, noticias y opiniones de tuitstars consagrados, cada hora, minuto, cada segundo y te hace imposible ver que siempre existe otra versión de la historia. Por eso la pregunta que se repiten una y otra vez los integrantes de los bandos radicalizados es ¿Pero cómo es posible que no lo vean? No entienden como es posible que haya personas que piensen diferente con la infinita cantidad de datos que ellos tienen y que confirman con cada palabra sus ideas... ¿Era tu opinión previa o has acabado pensando así después de ser manipulado con esa ingente cantidad de artículos y opiniones? "Ya no buscamos las noticias, ellas nos encuentran" dijo Eric Qualmann. La coletilla típica del tuit en discusión estándar es "deberías leer un poco más". Claro, leer lo que yo leo. Vale la pena pensarlo. 

Youtube es un caso especial porque a pesar de que tiene rasgos de red social: interacción con usuarios, likes, comentarios, actualizaciones de estado (que poca gente usa), también un algoritmo que te recomienda cosas que cree que te gustan y todo lo demás, tiene algo que es mucho más potente que lo diferencia. Integra el motor de búsqueda hiper perfeccionado de Google. Eso lo hace que sea una plataforma principalmente de descubrimiento y aprendizaje. Es un google con resultados en forma de video en vez de enlaces. Aquí me gustaría que pensaras en la última vez que buscaste algo en Facebook, Twitter o Instagram y realmente te sirvió para encontrar lo que buscabas; una noticia, una foto o algo que viste esta mañana que querías enseñar a alguien por la noche. A mi mi me resulta ridículamente imposible y eso me hace pensar en la siguiente razón. 

Mi trabajo fotográfico no es un contenido no es de usar y tirar. No está pensado para consumir como la comida basura y estas redes lo tratan de esa manera. Consumo en segundos, likes vacíos y hasta la próxima. ¿"Más cerca de los tuyos que nunca"? ¿"Fortalecer y redescubrir vínculos sociales que marcan la diferencia en la vida de las personas"? Mis cojones. Cada obra fotográfica que creo me cuesta horas, a veces repetir una y otra vez algo que veo en mi mente pero a lo que no consigo darle forma y lleva mucho de mi y de la experiencia de viaje. Trato de que sea día a día menos frívolo y cada vez estoy menos dispuesto a que todo ese esfuerzo se trate al peso como el trigo forrajero. 

Resumiendo, que esto se me ha ido totalmente de las manos y no se si lo que estoy escribiendo está medio ordenado o si tiene algún sentido:

—Problema con la ausencia de control del contenido que veo. 

—Hastío de ver el mismo tipo de contenido una y otra vez hasta la saciedad. Es imposible estar expuesto a la variedad de cosas que me gustan. 

—Imposibilidad de aprender de las criticas con sentido y constructivas porque no hay tiempo de argumentar más allá de un -increíble, tremenda, alucinante, great, awesome, stunning....

—El odio que genera Twitter que me hace infeliz mucho más de lo que me hace reír (que a veces también y mucho). 

—El consumo super-rapido de contenido que va en contra de una de las premisas del arte en si mismo.

—El espejismo de las vidas perfectas, la mentira y superficialidad constante de las redes me agota. Aspiro a que mi vida tenga sentido y me defina algo más que la bañera sobre railes que sale al balcón, el gato dormido abrazado al canario, el desayuno con croissants sin comer en el balcón de yo que se que cabaña de madera en alguna isla super turística y explotada de las Seychelles... 

Para finalizar me gustaría, con inmensa alegría, reconocer un error y falsa percepción sobre la comunidad de usuarios de las redes sociales. La comunidad más o menos cercana con la que normalmente no se interactúa y sobre la cual mi opinión era neutra me ha sorprendido increíblemente con sus mensajes de apoyo y cariño, tanto públicos como muchísimos privados. Decenas por email contándome sus historias personales y familiares o cuanto les está ayudando el blog porque están pasando por algo parecido y siempre consuela leer algo que alguien escribe, porque créeme, esto de escribir sobre la posibilidad de tu propia muerte con optimismo no siempre es fácil.

Twitter ha desaparecido de mi móvil y de mi vida después de 2 años de verdadero enganche. Facebook también pero porque es tan, tan, tan aburrido que directamente se me olvida entrar ni en el ordenador. A veces paso y veo alguna foto de amigos o alumnos y mola, pero nada que ver con el año 2007 que fue mi primer usuario cuando mi querida amiga Leti estudiaba en Canadá y me mandó un enlace para registrarme en una "pagina donde voy colgando unas fotos que voy haciendo" Podías mandar regalos y dar toques... 🤦‍♂️ Luego llegó la fiebre de los juegos de granjas y diamantes, extenuante oye.

Como te prometí te cuento que la única que mantengo en mi móvil es Instagram por dos motivos, primero porque la interfaz de escritorio no mola nada y eso me obliga a mantenerla en el móvil  y segundo porque sigo a algunos artistas que no tengo localizados en ningún otro sitio y me gusta ver su trabajo. Sin embargo he pasado de una media de quizá un par de horas al día durante 2019-2020 al momento actual que miro el móvil y te digo... "promedio diario: 3min" dice;  durante mas o menos todo el año 2021-2022.

Y cada día menos.

Juan Pablo de Miguel

Soy un fotógrafo español, nacido en Alicante pero vivo en Madrid. La fotografía es mi manera de entender y relacionarme con el mundo.

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